Emma Stone protagoniza Bugonia y sorprendió con un cambio radical de look, recibiendo elogios por una actuación intensa y arriesgada.
La 82ª edición del Festival de Cine de Venecia vivió uno de sus instantes más intensos con la premiere de Bugonia. La nueva película de Yorgos Lanthimos, protagonizada por Emma Stone, se presentó el 28 de agosto y el público respondió con una ovación de pie que se prolongó durante siete minutos, un gesto que en Venecia se interpreta como un termómetro de entusiasmo. El eco de los aplausos convirtió el estreno en un hito de la jornada y situó al filme en el centro de la conversación.
La expectativa no era menor. Se trata de la quinta colaboración entre Lanthimos y Stone, una dupla que desde The Favourite en 2018 ha demostrado tener una sintonía única. Tras el éxito de Poor Things, que se alzó con el León de Oro en 2023, el regreso del director griego y la actriz estadounidense era uno de los eventos más anticipados del certamen. Y aunque la crítica se mostró dividida respecto a la película, la recepción del público confirmó que Bugonia logró dejar huella.
¿Qué pasa en Bugonia, la película de Emma Stone?
La historia parte de una premisa provocadora. Una ejecutiva farmacéutica de alto perfil, encarnada por Emma Stone, es secuestrada por dos jóvenes que creen que ella es una alienígena que planea la destrucción de la humanidad. Lo que podría parecer un argumento de ciencia ficción convencional se transforma, bajo la mirada de Lanthimos, en una comedia negra que retrata la paranoia y las fracturas de nuestra época.

El guion coloca bajo la lupa temas como la proliferación de teorías conspirativas, la manipulación de la información y la indiferencia frente al cambio climático. La exageración y el absurdo funcionan como espejos deformados de la realidad, un sello característico del cineasta, que juega a incomodar al espectador mientras lo invita a reflexionar sobre el colapso de los discursos sociales y políticos actuales.
El estilo visual acompaña esta intención. Con una fotografía estilizada y encuadres que generan sensación de extrañeza, Lanthimos construye un universo que oscila entre lo grotesco y lo cómico. Parte de la crítica considera que la estética llega a imponerse sobre la narrativa, lo que genera un efecto desigual. Para otros, esa tensión es precisamente lo que vuelve a Bugonia una propuesta audaz dentro de la Mostra.
Emma Stone y una transformación radical
Emma Stone vuelve a demostrar hasta dónde puede llegar su compromiso con un personaje. Para interpretar a esta ejecutiva, la actriz decidió raparse completamente la cabeza, un cambio físico que causó impacto en la alfombra roja y que se ha convertido en uno de los gestos más comentados del festival. Su decisión no solo refuerza la intensidad del rol, también la distancia de los estándares de glamour habituales en estas citas cinematográficas.
Su actuación ha recibido elogios incluso de quienes han cuestionado otros aspectos de la película. Stone dota a su personaje de un magnetismo inquietante, combinando vulnerabilidad y frialdad en partes iguales. La crítica especializada coincide en que su interpretación sostiene gran parte del relato, confirmando la madurez de una actriz que ha sabido reinventarse en sus colaboraciones con Lanthimos.
Junto a ella, Jesse Plemons destaca por su capacidad de transmitir la desesperación de un hombre atrapado en un mundo de sospechas y certezas delirantes. La dupla aporta equilibrio a una historia que, por momentos, parece moverse entre extremos visuales y conceptuales.
La recepción en el Festival de Venecia 2025
Los siete minutos de aplausos tras la proyección de Bugonia la colocan entre las películas más celebradas de esta edición. En Venecia, la duración de las ovaciones suele convertirse en una especie de termómetro informal, y en este caso refleja tanto la fascinación como la controversia que genera el filme. Aunque las reseñas iniciales son mixtas, la respuesta del público puede darle impulso en el camino hacia la temporada de premios.
Venecia se ha consolidado en los últimos años como una plataforma crucial para medir el pulso del cine contemporáneo. Muchas de las producciones que aquí debutan logran abrirse paso en circuitos internacionales y consolidar su presencia en los Oscar. Bugonia, con su mezcla de sátira política y comedia negra, entra en la competencia por el León de Oro con un perfil que no deja indiferente a nadie.
La ovación es también un reconocimiento al riesgo creativo. Lanthimos no busca complacer, sino tensionar los límites del relato y del género. Su cine se alimenta de la incomodidad y la rareza, y esa misma cualidad es la que provoca reacciones tan encontradas. El público de Venecia lo entendió, y respondió con un aplauso que puede interpretarse como una invitación a seguir explorando caminos fuera de lo convencional.

Bugonia y el legado de Lanthimos
Con Bugonia, Yorgos Lanthimos continúa trazando un mapa propio dentro del cine contemporáneo. Desde Canino hasta La langosta, su filmografía se ha caracterizado por desafiar etiquetas y por construir relatos que examinan la naturaleza humana desde lo absurdo. La colaboración con Emma Stone ha ampliado aún más ese universo, dotándolo de un anclaje emocional que potencia su alcance.
La película plantea preguntas que trascienden el tiempo de la proyección. ¿Qué tan lejos puede llegar una sociedad atrapada en la desconfianza y en las conspiraciones? ¿Qué papel tienen los grandes poderes corporativos en un mundo que se tambalea frente a crisis ambientales y sociales? Las respuestas quedan abiertas, pero lo cierto es que el eco de la ovación en Venecia sugiere que Bugonia ya ocupa un lugar especial en la conversación cinematográfica del año.
