Saint Laurent presentó una colección primavera-verano 2026 con siluetas estructuradas y un front row de supermodelos.
La Semana de la Moda de París arrancó con un desfile de Saint Laurent que reunió supermodelos legendarias, figuras de la nueva generación y una propuesta estética fuerte para primavera-verano 2026. Celebrado frente a la Torre Eiffel, el Trocadero se transformó en un escenario que combinó arquitectura parisina y arreglos florales que formaban las iniciales YSL, reforzando la identidad de la maison en un espacio icónico.
Anthony Vaccarello presentó una colección que destacó por sus siluetas estructuradas, volúmenes amplios y un enfoque en la feminidad poderosa. Cada prenda reflejó un equilibrio entre tradición y modernidad, demostrando que Saint Laurent sigue capaz de generar impacto en la moda global mientras mantiene vivo el legado de Yves Saint Laurent.


¿Quiénes participaron en el desfile y cómo combinaron generaciones?
El desfile reunió a supermodelos históricas como Linda Evangelista, Kate Moss y Carla Bruni, que desfilaron por la alfombra roja con sastrería elegante y abrigos distintivos de la maison. La presencia de estas figuras legendarias recordó la historia de la marca y su capacidad de marcar tendencia en distintas épocas.
A ellas se sumaron modelos de la nueva generación, como Hailey Bieber y Abbey Lee, quienes aportaron frescura y un enfoque contemporáneo a la pasarela. Esta combinación de generaciones destacó la continuidad de Saint Laurent y mostró cómo la maison logra mantener su relevancia histórica y actual al mismo tiempo.
¿Cómo fue la propuesta estética de la colección primavera-verano 2026 de Saint Laurent?
La primera parte del desfile incluyó prendas estructuradas, con faldas lápiz rígidas, chaquetas con hombros amplificados y blusas con lazos generosos. El cuero se usó como elemento arquitectónico y armadura urbana, dando fuerza y presencia a cada look. Las prendas transmitieron un mensaje claro: la mujer Saint Laurent es activa, segura y capaz de ocupar cualquier espacio.

En la segunda parte, la colección incorporó vestidos y capas voluminosas que recordaron la estética aristocrática y barroca. Las mangas globo y las faldas de varios niveles reforzaron la monumentalidad de la propuesta, mostrando que la teatralidad y la escala forman parte central del discurso de Vaccarello, lejos de ser simples adornos.
¿Qué papel tuvieron los colores y las texturas en la colección de Saint Laurent?
A diferencia del clásico negro de Saint Laurent, Vaccarello apostó por tonos tierra, ocres, verdes industriales y destellos anaranjados. Esta paleta inesperada aportó densidad visual y permitió explorar nuevas posibilidades estéticas dentro del ADN de la maison.
Los acabados del cuero y otras texturas, desde el mate hasta el metálico, reforzaron la sensación de poder y monumentalidad de cada prenda. La elección cromática y de materiales permitió que cada look se sintiera contemporáneo y a la vez conectado con la tradición de la marca, demostrando que los colores pueden comunicar fuerza tanto como las formas.

¿Qué mensaje sobre la feminidad dejó el desfile?
Vaccarello presentó una visión de la mujer fuerte, activa y sofisticada. Desde las prendas de cuero estructurado hasta los vestidos voluminosos, cada look transmitió la idea de una feminidad capaz de ocupar espacio y asumir presencia, sin necesidad de suavizarse o ajustarse a estándares externos.
La colección también mostró cómo la moda puede combinar fuerza y elegancia en un mismo discurso. La teatralidad de los volúmenes y la monumentalidad de los diseños reflejaron que la mujer Saint Laurent no solo viste ropa, sino que proyecta autoridad, estilo y confianza en cada paso sobre la pasarela.
