En un gimnasio reconvertido en pasarela, Lacoste SS26 nos invita a un recorrido donde el deporte se encuentra con la alta costura. ‘The Locker Room‘ no es solo una colección: es una experiencia sensorial, donde el sonido de las duchas marca el inicio del desfile, los toques de color evocan pistas de tenis y cada silueta, desde lo ajustado hasta lo oversize, cuenta la historia de movimiento, comodidad y actitud urbana. Pelagia Kolotouros transforma lo cotidiano en extraordinario, y el vestuario de un club deportivo en un escenario de moda que quieres explorar hasta el último detalle.
¿Cómo se siente la estética deportiva en la pasarela de Lacoste SS26?
El escenario, cubierto de baldosas blancas y franjas de césped artificial, con mosaicos en verde Lacoste, evocaba los vestuarios clásicos. Bancos curvos con grandes toallas blancas y verdes y un sol filtrado por el techo acristalado completaban la atmósfera. El desfile comenzaba con el sonido de las duchas: un guiño al instante posterior al esfuerzo, cuando se abandona la ropa empapada para abrazar la comodidad —una experiencia sensorial que hizo del público testigo de un ritual deportivo elevado a la alta costura.
¿Qué tonos y siluetas dominan la colección de Lacoste SS26?
Desde la primera fila hasta el último rincón del gimnasio, la propuesta alternaba entre piezas ajustadas y oversize, en una paleta que recupera colores históricos de Lacoste. Naranjas inspirados en pistas de tenis, azules y verdes vibrantes, matices tostados, crema y blanco componían un recorrido cromático que reflejaba movimiento, energía y sofisticación deportiva.
Los tejidos jugaban con contrastes: largos abrigos sobre trajes amplios, tops de cuero rojo con cuello abierto, ponchos que dejaban entrever tiras al cuello, y chándales de nailon efecto mojado que consolidaban la identidad atlética de la colección.


¿Qué accesorios marcan la diferencia de Lacoste SS26?
Kolotouros confiere protagonismo a los complementos, reinterpretando elementos cotidianos del deporte: bolsos Savon y Lenglen, toallas anudadas a la cintura o colgadas del brazo, puños con gruesos brazaletes de cuerda, fundas para raquetas convertidas en bolsos de mano y calzado que mezcla planos deportivos con tacones de punta cuadrada o redonda en materiales tipo ante —todo pensado para crear un juego de texturas y actitud. Algunos conjuntos sorprendían al incorporar shorts debajo de pantalones de chándal, reforzando la sensación de desajuste controlado.

¿Cómo se conecta la historia de Lacoste con la colección?
La fecha ‘1927’ estampada en ciertas piezas rinde homenaje al nacimiento del icónico cocodrilo, diseñado por Robert George para René Lacoste. La colección no solo mira al presente, sino que también dialoga con la herencia de la marca, reinterpretando símbolos clásicos en clave contemporánea —como los polos intencionadamente cedidos o los bolsos ‘For tennis use only’.
‘The Locker Room’ es una oda a la estética deportiva reinterpretada con sofisticación, donde cada silueta, color y accesorio cuenta una historia de movimiento, comodidad y estilo urbano. Kolotouros confirma que Lacoste no solo viste cuerpos, sino que transforma momentos cotidianos en pasarelas memorables.
