La historia suele recordar a los genios y olvidar a quienes los acompañaron. Hamnet, la película dirigida por Chloé Zhao y basada en la novela de Maggie O’Farrell, devuelve la voz a Anne Hathaway (o Agnes Hathaway), la esposa de William Shakespeare, y la pinta como lo que siempre debió ser: protagonista de su propia historia.
Más que la mujer de, más que la madre de, Anne emerge de las sombras del pasado isabelino con carácter, misterio y resiliencia.
¿Quién fue realmente Anne Hathaway?
Nacida alrededor de 1556 en Shottery, cerca de Stratford-upon-Avon, Agnes Hathaway creció en una familia acomodada, pero en un mundo donde las mujeres vivían casi invisibles. Contrajo matrimonio con Shakespeare en 1582, en un enlace apresurado y rodeado de rumores, probablemente por un embarazo.
De esta unión nacieron Susanna y los gemelos Judith y Hamnet. Más allá de estos hechos, su vida cotidiana, su educación, sus pasiones y su carácter permanecen en misterio. Es precisamente esa ausencia la que hace posible la fascinación contemporánea: ¿qué mujer estaba realmente al lado del Bardo?
Hamnet: del duelo de una madre a la ficción cinematográfica
En la película Hamnet, Anne se convierte en una fuerza vital: una mujer conectada con la naturaleza, conocedora de hierbas medicinales y “apodada” por su entorno como hija de bruja. La muerte temprana de su hijo Hamnet en 1596 se transforma en el eje de la narrativa, mostrando un duelo femenino intenso, íntimo y universal.
La ficción histórica de O’Farrell y la dirección de Zhao reivindican a Anne como alguien más que una esposa olvidada: una mujer que siente, actúa y sobrevive en un mundo que rara vez la visibilizó.
Más allá del mito: Anne Hathaway, mujer de Shakespeare
No era solo la esposa. Posiblemente fue letrada, conocedora de plantas, sabia en medicina natural, apoyo económico y emocional. La historia la silenció, pero su influencia en la vida y obra de Shakespeare es innegable.
Hamnet permite verla desde otra óptica: la de una mujer con voz propia, con sensibilidad, con sufrimiento, con fuerza. Una mujer que sobrevivió al dolor y que inspira aún hoy.

Anne Hathaway dejó de ser solo un nombre en un acta. Con Hamnet, la historia y la ficción la devuelven al centro, recordándonos que detrás de cada gran genio hay una mujer que también merece ser contada.
