El último fin de semana de mayo de 2026 sorprendió a Hollywood: la película independiente “Backrooms”, dirigida por el joven youtuber Kane Parsons, recaudó más de 81 millones de dólares en su estreno. Lo que comenzó como un fenómeno viral en Internet terminó consolidándose como una de las producciones más comentadas del año, distribuidas por el sello A24 y protagonizadas por actores reconocidos como Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve.
La historia de “Backrooms” no nació en un estudio tradicional, sino en los rincones más oscuros de la web. Su origen se remonta a una creepypasta publicada en 4chan en 2019, que mostraba una imagen inquietante de una oficina vacía con paredes amarillas y luces fluorescentes. Esa estética liminal, que mezcla lo familiar con lo perturbador, fue el punto de partida para un relato que evolucionó hasta convertirse en un largometraje de terror.
¿Qué son los “Backrooms”?
El término Backrooms se refiere a un espacio interminable de habitaciones vacías, descrito como “seiscientos millones de kilómetros cuadrados de espacios segmentados aleatoriamente” a los que se accede al atravesar “lugares incorrectos de la realidad”. La idea surgió en foros paranormales y rápidamente se convirtió en un fenómeno de folklore digital.
Este concepto pertenece al llamado horror liminal, un subgénero que genera inquietud mostrando lugares que parecen reales, pero transmiten la sensación de haber cruzado un umbral hacia otra dimensión.

¿Cómo nació la película “Backrooms”?
En enero de 2022, Kane Parsons estrenó en YouTube el cortometraje “The Backrooms (Found Footage)”, realizado con estética de metraje encontrado. El video se viralizó y alcanzó más de 80 millones de visualizaciones hasta mayo de 2026.
El éxito del corto permitió que Parsons desarrollara un largometraje con un presupuesto de 10 millones de dólares, que terminó recaudando 118 millones a nivel global en su primer fin de semana.
¿De qué trata la película “Backrooms”?
La trama sigue a Clark (Chiwetel Ejiofor), dueño de una mueblería que descubre un destello de luz en el sótano de su tienda. Al atravesar la pared, entra en los backrooms, un espacio extradimensional aparentemente infinito, habitado por figuras humanoides que matan a quienes alcanzan.
Su terapeuta, interpretada por Renate Reinsve, decide investigar las historias que Clark le cuenta y se adentra en el mismo espacio, enfrentando el terror de lo desconocido.
La película se inspira en los glitches de videojuegos, donde los personajes atraviesan paredes o escenarios mal renderizados, y los combina con el folklore digital para crear un relato que se aleja de las convenciones clásicas del cine de terror.
¿Por qué Backrooms se convirtió en un fenómeno cultural?
“Backrooms” conecta con la Generación Z, que consume y produce contenido en plataformas digitales. Al igual que “Obsession”, otra película creada por un youtuber, demuestra que el talento emergente puede transformar fenómenos virales en éxitos de taquilla.
El atractivo radica en su estética inquietante y en la manera en que convierte un simple espacio vacío en un escenario de terror. Además, la película refleja cómo Internet puede generar mitologías modernas que luego migran al cine.
¿Qué futuro tiene la franquicia Backrooms?
Según Variety, Parsons planea expandir “Backrooms” en una franquicia con varias secuelas, aprovechando el éxito inicial y el potencial narrativo del concepto. La idea de un espacio infinito y cambiante abre posibilidades para nuevas historias, personajes y escenarios.
