Bad Gyal da un nuevo paso en su expansión global al convertirse en la primera Global Brand Ambassador de Dsquared2, una alianza que consolida su posición como una de las figuras más influyentes de la cultura urbana actual. La artista española protagonizará campañas internacionales y representará a la firma en eventos clave alrededor del mundo, reforzando el vínculo entre música, actitud y estética contemporánea.
La colaboración con Dsquared2 no solo celebra su impacto musical, sino también su capacidad para construir una identidad visual poderosa que conecta con nuevas generaciones.

¿Cuál es la esencia que Bad Gyal aportará a Dsquared2?
La esencia que Bad Gyal aporta a Dsquared2 se centra en una actitud marcada por la libertad creativa, la sensualidad contemporánea y una conexión directa con la cultura urbana global. Su estilo, construido desde la música y la imagen, encaja con el ADN provocador de la firma y lo actualiza desde una mirada más joven, digital y culturalmente influyente, reforzando el vínculo entre moda y música como dos lenguajes inseparables.
Su presencia también introduce una estética basada en la autenticidad y la autoexpresión, donde la moda funciona como extensión de su identidad artística. Esta alianza posiciona a Bad Gyal como un referente cultural capaz de reinterpretar el universo Dsquared2 desde una energía fresca, internacional y alineada con las nuevas generaciones.
¿En qué proyectos está trabajando ahora Bad Gyal?
Mientras culmina la etapa europea del Más Cara World Tour, cuyo cierre está previsto para el Festival de Roskilde, en Dinamarca, Bad Gyal ya prepara la siguiente fase de la gira con fechas en Latinoamérica y Estados Unidos durante la segunda mitad del año.
La noticia de su incorporación a Dsquared2 llega, así, en un momento de máxima proyección internacional, ampliando su presencia no solo en la industria musical, sino también dentro del panorama del lujo y la moda global.
En un momento donde la moda y la música se entrelazan como nunca, su nombramiento como Global Brand Ambassador no es un punto de llegada, sino un nuevo punto de partida: una etapa donde la estética, el sonido y la actitud se funden en un mismo lenguaje global.
