Cartier contó con una presentación musical de Monsieur Periné como parte de la programación de la velada.
Bogotá fue el punto de encuentro para descubrir una nueva mirada sobre la colección Panthère de Cartier. En Ilatina, prensa e invitados pudieron conocer de cerca estas piezas que han acompañado a la Maison durante más de un siglo. La velada se sintió cercana, relajada y centrada en observar con detalle lo que hace especial a esta colección.
La Panthère es uno de los símbolos más reconocidos de Cartier. Representa seguridad, carácter y una forma de elegancia que no necesita levantar la voz. Esa fue la sensación general de la noche: una propuesta clara, sin exageraciones.


¿Qué representa la Panthère en Cartier?
La pantera es parte esencial de la historia de la Maison desde 1914. Se convirtió en una manera de hablar de una mujer segura de sí, que elige lo que usa y cómo lo lleva. No es una figura decorativa, es una actitud.
Las piezas de la colección mantienen esa idea. Líneas firmes, superficies pulidas y detalles que se reconocen de inmediato. La Panthère no busca llamar la atención por exceso, sino por presencia.
¿Cómo fue el evento en Bogotá?
El espacio se organizó para que los invitados pudieran ver de cerca las piezas y entender su trabajo artesanal. Las exhibiciones estaban pensadas para observar con calma, sin prisa. La estética fue sobria y cuidada, sin necesidad de grandes efectos.

Más que un lanzamiento, la noche fue una oportunidad para recordar la historia de la colección y su evolución con el tiempo. La Panthère sigue vigente porque no depende de tendencias rápidas, sino de una idea clara de estilo.
¿Qué papel tuvo la música durante la velada?
Monsieur Periné fue el encargado de acompañar la noche. Catalina García y Santiago Prieto ofrecieron una presentación que se sintió natural y cercana. Su energía combinó bien con el ambiente, sin opacarlo.
La música aportó calidez y ayudó a que el encuentro se sintiera vivo, pero sin romper el tono íntimo del evento.
¿Por qué Bogotá fue el escenario ideal para Cartier?
La ciudad tiene una mezcla de tradición y movimiento creativo que encaja con la propuesta de Cartier. Hay una sensibilidad que no necesita explicarse, simplemente se percibe. Por eso Panthère se sintió en lugar.
El evento reafirmó la relación de la Maison con Bogotá y la manera en que la ciudad recibe y reinterpreta lo sofisticado a su manera.
