Con VOL. 7, CULdeBAL presentó en Bogotá Fashion Week 2026 una colección donde cicatrices, baños y paisajes se transformaron en símbolos de autenticidad, libertad y belleza humana.

Hay algo muy caótico en el mejor sentido posible en el universo de CULdeBAL. Nada se siente completamente limpio, lineal o perfecto. Y justamente ahí está la gracia.
VOL. 7, la colección presentada en Bogotá Fashion Week 2026, parecía moverse entre imágenes que normalmente asociaríamos con incomodidad: baños, cicatrices, cuerpos, manchas, recuerdos, espacios íntimos. Pero en lugar de convertir todo eso en algo oscuro, la colección hacía lo contrario: lo volvía libre.
La belleza de lo que normalmente se corrige
La propuesta nace de un archivo fotográfico construido por Alejandra Quintero hace más de 17 años, donde distintos paisajes y superficies empezaban a relacionarse con la piel humana.
Y creo que eso se sentía muchísimo en la colección. Había algo corporal atravesando toda la pasarela, no desde la sensualidad evidente, sino desde la textura, la imperfección y la idea de mostrarse tal como uno es.

Entre trainspotting, jose josé y el sarcasmo
Lo interesante de CULdeBAL es que su universo nunca se queda quieto en una sola referencia. En una misma colección pueden convivir imágenes que recuerdan a Trainspotting, música de José José y una estética mucho más cercana al caos visual contemporáneo. Y aunque en teoría todo eso podría sentirse desconectado, dentro de la pasarela terminaba funcionando como un mismo lenguaje.
Había irreverencia, humor, incomodidad y sensibilidad ocurriendo al mismo tiempo. Como si la colección estuviera constantemente diciendo: “no tienes que verte perfecto para sentirte bien contigo”.

Una marca que entiende la moda desde otros lugares
Creo que eso es lo que hace interesante a CULdeBAL dentro de la moda colombiana actual, no parece una marca obsesionada únicamente con la ropa.
Su trabajo se siente mucho más cercano a un ejercicio artístico donde la fotografía, el cine, la música y la experiencia emocional tienen el mismo peso que las prendas. Y honestamente, eso hace que sus colecciones se sientan distintas dentro de una semana de la moda. No parecen construidas para encajar fácilmente. Parecen construidas para quedarse dando vueltas en la cabeza
VOL. 7 no intentó romantizar la vulnerabilidad. Más bien la mostró desde un lugar mucho más cotidiano, incómodo y humano.
