La película de Netflix México 86, dirigida por Gabriel Ripstein, se adentra en los pasillos del poder para narrar cómo el país logró convertirse en sede de la Copa del Mundo de 1986. Lejos de enfocarse en los goles de Diego Maradona, la producción se centra en las maniobras políticas, las negociaciones y las jugadas burocráticas que permitieron a México organizar su segundo Mundial, tras el celebrado en 1970.
En un contexto donde México se prepara para ser anfitrión por tercera vez en 2026, comprender cómo se gestó aquella hazaña en los años ochenta resulta fascinante. La serie mezcla sátira y humor negro para mostrar la audacia de los funcionarios mexicanos frente a los gigantes de la FIFA, en un momento marcado por crisis económicas y el devastador terremoto de 1985.
¿Por qué Colombia renunció a organizar el Mundial de 1986?
Originalmente, la Copa debía celebrarse en Colombia. Sin embargo, en 1982, el gobierno colombiano anunció que no podía cumplir con las exigencias económicas y de infraestructura impuestas por la FIFA. La decisión fue histórica: por primera vez un país renunciaba oficialmente a organizar un Mundial.
Este vacío abrió la puerta a una competencia feroz entre naciones interesadas en albergar el torneo. Estados Unidos se perfilaba como el candidato más fuerte, respaldado por sectores de la FIFA que buscaban expandir el fútbol hacia el norte del continente.
¿Cómo logró México quedarse con la sede del Mundial de 1986?
A pesar de enfrentar crisis internas, México supo aprovechar la oportunidad. El país desplegó una estrategia diplomática y política que combinó astucia con presión internacional. Empresarios del fútbol y funcionarios del gobierno se movilizaron para convencer a la FIFA de que México era el único lugar viable para el Mundial.
La película retrata estas maniobras a través del personaje ficticio Martín de la Torre, interpretado por Diego Luna, quien simboliza las negociaciones agresivas y las jugadas maestras que definieron el destino del torneo.
¿Qué papel jugó el terremoto de 1985?
El devastador terremoto que sacudió a México en septiembre de 1985 puso en duda la capacidad del país para organizar el Mundial. Sin embargo, lejos de renunciar, las autoridades reafirmaron su compromiso con la sede.
La tragedia se convirtió en un símbolo de resiliencia nacional. El Mundial de 1986 no solo fue un evento deportivo, sino también una oportunidad para mostrar al mundo la capacidad de México de sobreponerse a la adversidad.
¿Qué hechos de la serie ocurrieron realmente?
Entre los sucesos verídicos que aparecen en la película destacan:
- La renuncia de Colombia en 1982.
- La competencia diplomática contra Estados Unidos por la sede.
- La presión de la FIFA para cumplir con exigencias logísticas y económicas.
- El contexto del terremoto de 1985 y la reafirmación de México como anfitrión.
- La consolidación de México como el primer país en organizar dos Copas del Mundo.

Aunque algunos personajes son ficticios, sus acciones representan las estrategias reales que se llevaron a cabo en los despachos y pasillos del poder.
¿Por qué la serie “México 86” es más que fútbol?
La película utiliza el humor negro para desnudar la burocracia mexicana y mostrar cómo el éxito del Mundial no se debió únicamente a la magia en la cancha, sino a una compleja red de negociaciones políticas.
La historia real detrás de México 86 demuestra que el Mundial de 1986 fue tanto un triunfo deportivo como político. La renuncia de Colombia, la competencia con Estados Unidos, el terremoto de 1985 y las maniobras diplomáticas mexicanas se entrelazaron para convertir al país en sede de uno de los torneos más recordados de la historia.
