Entre maternidad, silencio y una nueva relación con su propia creatividad, Kali Uchis atraviesa una etapa en la que todo se redefine desde adentro. En esta conversación, la artista reflexiona sobre identidad, intuición y el poder de proteger su esencia, en sintonía con el espíritu libre y auténtico de Levi’s.
El silencio como punto de partida
Hay algo radical en decidir desconectarse en una industria que vive de la exposición constante. Para Kali Uchis, ese gesto no fue una estrategia, sino una necesidad profundamente humana. La llegada de la maternidad no solo transformó su rutina, sino su manera de relacionarse con el mundo, con su carrera y consigo misma. Ella lo explica con una honestidad que no busca romantizar el proceso, sino nombrarlo desde lo real:
‘Siento que estoy menos conectada con mi público. Estoy muy desconectada de todo, menos de mi hijo. Eso es lo difícil, tratar de encontrar un balance entre tu carrera y ser mamá, pero yo lo hago de una manera muy diferente, yo estoy con mi hijo todo el tiempo’.

En ese nuevo ritmo, lo que antes parecía urgente pierde relevancia. La exposición, la validación externa, incluso la conexión constante con su audiencia, dejan de ser el centro.
‘Desde que me embaracé muchas cosas dejaron de tener importancia. Tuve que proteger mi bienestar mental porque cualquier cosa que ves o escuchas puede afectarte, y eso también afecta a tu hijo’. No es una desconexión vacía. Es una reconexión profunda con lo esencial.
La feminidad sin miedo de Kali Uchis: reconstruirse desde el cuerpo
La identidad femenina en Kali Uchis no es estática. Es una construcción en movimiento, atravesada por experiencias personales, etapas emocionales y decisiones conscientes. Cuando habla de su relación con la feminidad, lo hace desde una narrativa compleja, lejos de lo superficial: ‘Tuve muchas etapas. De niña era muy femenina, todo era rosado, maquillaje, muñecas. Después entré en una etapa donde quería ser más masculina, porque crecí mucho con mis hermanos. Y más adelante, la feminidad me dio miedo’.
Ese miedo no aparece de la nada. Está ligado a experiencias que muchas mujeres reconocen, pero pocas nombran: ‘Cuando una ha vivido ciertas cosas, a veces siente que no puede mostrar esa parte femenina porque te hace sentir más vulnerable’.
Sin embargo, el proceso no termina ahí: evoluciona, se transforma en decisión. ‘Un día decidí que ya no iba a tener miedo. Empecé a abrazar esa parte de mí, a usar lo que quería usar, a hacer lo que quería, a embrace that part of me. Fue un proceso natural’. Y en ese proceso aparece una idea clave: la posibilidad de coexistir. ‘I can be strong and be feminine too. Puedo hacer ambas cosas’. Kali no redefine la feminidad: la habita en sus contradicciones.
La nueva era: hacer arte desde la intuición
Cada nueva etapa musical en Kali Uchis no responde a tendencias, sino a evolución, a un impulso interno por superarse a sí misma; no desde la presión externa, sino desde una exigencia personal profundamente arraigada en su forma de crear: ‘It’s me but just better. Cada vez que saco algo, estoy tratando de push myself to be the best, to write better, to produce better’.

Pero esta vez hay algo distinto, más íntimo, más enfocado: ‘Quiero hacer una obra de arte que tal vez nunca pueda superar. Eso es lo que quiero ahora’. Ese enfoque no solo se refleja en la música, sino en su forma de vivir. Su rutina se ha transformado en un espacio de aprendizaje constante: ‘Estoy aprendiendo cosas nuevas, volviendo a tocar instrumentos, yendo a bares de jazz, leyendo mucho. Estoy muy inspirada’.
Sin embargo, esa inspiración también viene acompañada de límites claros, especialmente en su relación con el público y las redes: ‘Antes estaba muy conectada con mis fans, pero eso puede ser muy tóxico. A veces las opiniones de todo el mundo te pueden llenar la mente y you can get really, really lost in that’. Y ahí aparece una de sus reflexiones más importantes: ‘La vida es muy corta para tratar de complacer al mundo. Tienes que encontrar un balance, porque si afecta tu proceso creativo, ya no vale la pena’.
Para Kali, el arte no puede sentirse como trabajo: tiene que seguir siendo intuición.
Proteger el alma: la responsabilidad de crear con verdad para Kali Uchis
En una industria en la que el ritmo es acelerado y las expectativas son constantes, Kali Uchis ha construido una relación muy clara con su propósito como artista. No habla de responsabilidad desde la presión, sino desde la autenticidad: ‘Mi responsabilidad es dar lo mejor de mí. Dar de uno mismo es algo divino’.
Su proceso creativo es profundamente instintivo, casi espiritual: ‘Todo lo que hago viene de mi intuición. It’s very from my instincts, it’s very from my intuition. Para mí es algo muy espiritual’.
Esa conexión con lo interno es algo que protege activamente: ‘Es muy importante cuidar tu energía, tu hogar, tu alma. No estar disponible para cualquier cosa o cualquier persona’. Y es precisamente esa protección la que le permite crear desde un lugar honesto: ‘Siempre pongo mi soul en mi música. Eso es lo que siento que le falta a muchas cosas hoy. Yo quiero que la gente sienta algo’. Su música no busca solo entretener. Busca conectar.
De la soledad al poder personal
Más allá del éxito, hay una narrativa que atraviesa toda la historia de Kali Uchis: la de una mujer que construyó su camino desde cero. ‘Yo empecé sola, desde muy joven. Nada fue fácil para mí’. Esa experiencia no solo define su trayectoria, sino su mensaje: ‘Lo que hago es para las personas que tienen sueños y no tienen apoyo. Mi historia es prueba de que se puede lograr’. No hay romanticismo en ese camino. Hay disciplina, intuición y una conexión constante con su propósito.
Y quizá por eso, hoy más que nunca, su enfoque está en lo esencial: ‘Quiero ser mejor en todo lo que hago. Ser una gran mamá, seguir creciendo, seguir aprendiendo’. El éxito, para ella, no es el resultado: es el proceso. En una industria que constantemente exige más visibilidad, más ruido y más presencia, Kali Uchis está haciendo algo completamente distinto: está eligiendo el silencio. Pero no como ausencia, sino como poder, uno que nace de conocerse, de proteger su energía, de crear desde la intuición y de entender que no todo necesita ser compartido para ser valioso.
Hoy, en esta nueva etapa, Kali no está buscando ser más grande, sino ser más verdadera. Y en ese proceso, nos recuerda algo esencial: que a veces, para crear algo realmente poderoso, primero hay que aprender a desconectarse del mundo para volver a escucharse a uno mismo.

