El León de Oro a la Trayectoria fue entregado a Kim Novak, actriz recordada por su papel en Vértigo y por su imborrable huella en Hollywood.
El Festival Internacional de Cine de Venecia vivió un momento histórico al entregar el León de Oro a la Trayectoria a Kim Novak. La actriz, reconocida mundialmente por su papel en Vértigo de Alfred Hitchcock, regresó a la escena pública después de muchos años de discreción para recibir el homenaje.
A sus 92 años, Novak fue ovacionada en la ceremonia celebrada el 1 de septiembre, durante la 82ª edición del festival. El reconocimiento coincidió con el estreno del documental Kim Novak’s Vertigo, que explora su vida y repasa la importancia de su carrera.
El homenaje en el Festival de Venecia
El León de Oro a la Trayectoria es uno de los reconocimientos más destacados que entrega el Festival de Venecia, reservado a figuras que han marcado de manera decisiva la historia del cine. En esta edición, la organización eligió a Kim Novak como símbolo de independencia, talento y memoria cinematográfica.
El público la recibió con entusiasmo en el Palazzo del Cinema, en una jornada que mezcló emoción y gratitud. Para muchos, fue la oportunidad de ver nuevamente a una artista que marcó el cine clásico con su presencia magnética, pero que también supo retirarse a tiempo y elegir una vida distinta. El festival subrayó tanto su legado artístico como su capacidad de apartarse del rígido sistema de estudios que dominaba Hollywood en su época.
‘Me conmueve profundamente recibir el prestigioso León de Oro de un festival de cine tan respetado. Ser reconocido por mi obra en este momento de mi vida es un sueño hecho realidad. Atesoraré cada momento que pase en Venecia. Me llenará el corazón de alegría’, dijo ella sobre el reconocimiento.
Kim Novak’s Vertigo, un documental íntimo
El homenaje estuvo acompañado por el estreno mundial de Kim Novak’s Vertigo, dirigido por Alexandre O. Philippe. El documental presenta un retrato cercano de la actriz, abordando tanto sus años de mayor fama como los periodos de retiro y su dedicación al arte visual y a la vida en contacto con la naturaleza.
La obra pone en primer plano la relación entre Novak y Vértigo, película que con el tiempo se ha convertido en una de las más importantes de la historia del cine. El filme no solo analiza cómo ese papel marcó su carrera, sino que también recupera la vulnerabilidad y la fuerza con las que afrontó un medio que solía reducir a las actrices a estereotipos. El resultado es un testimonio que combina memoria personal y revisión cultural.
La huella de Vértigo y de su carrera en Hollywood
Aunque Novak participó en títulos relevantes como Picnic, Pal Joey o El hombre del brazo de oro, su interpretación en Vértigo consolidó su lugar en la historia del cine. Al inicio, la película no tuvo una recepción extraordinaria, pero con los años se convirtió en una referencia central de la obra de Hitchcock y en una actuación icónica.
La entrega del León de Oro también permite recordar cómo Novak se movió dentro de un sistema de estudios exigente, que en muchas ocasiones buscaba moldear la imagen de sus actrices. Ella supo negociar mejores papeles y demostrar que podía ir más allá del rol de símbolo de seducción. Tras la muerte de Harry Cohn, director de Columbia Pictures, el rumbo de su carrera cambió y, poco a poco, se alejó de los reflectores.
‘Convirtiéndose inadvertidamente en una leyenda de la pantalla, Kim Novak fue uno de los íconos más queridos de toda una era del cine de Hollywood, desde su auspicioso debut a mediados de la década de 1950 hasta su exilio prematuro y voluntario de la jaula dorada de Los Ángeles poco después. Nunca se abstuvo de criticar el sistema de los estudios, eligiendo sus papeles, a quien dejaba entrar en su vida privada e incluso su nombre. Obligada a renunciar a su nombre de pila, Marilyn Pauline, porque se asociaba con Monroe, luchó por conservar su apellido, aceptando, a cambio, teñirse el cabello de ese tono rubio platino que la distinguía’, inició diciendo el director artístico del Festival, Alberto Barber, sobre el reconocimiento a Kim.
‘Independiente e inconformista, creó su propia productora y se declaró en huelga para renegociar un salario mucho menor que el de sus coprotagonistas masculinos. Gracias a su exuberante belleza; su capacidad para dar vida a personajes ingenuos y discretos, así como sensuales y atormentada; y su mirada seductora y a veces triste, fue apreciada por algunos de los principales directores estadounidenses de la época’, añadió.
‘Este León de Oro a la trayectoria celebra a una estrella que se emancipó, una rebelde en el corazón de Hollywood que iluminó los sueños de los amantes del cine antes de retirarse a su rancho en Oregón para dedicarse a la pintura y a sus caballos’, concluyó.
Una vida lejos del sistema de estudios
En la segunda mitad de los años sesenta, Novak tomó una decisión poco común: alejarse de Hollywood en pleno apogeo. Se trasladó primero a la costa central de California y después a Oregón, donde se dedicó a la pintura y al cuidado de animales. Allí construyó una vida más tranquila junto a su esposo, Robert Malloy, con quien estuvo casada durante más de cuatro décadas.
Ese retiro voluntario le permitió vivir de manera independiente y mantener el control sobre su propia historia. Aunque realizó apariciones esporádicas en algunas películas y concedió entrevistas ocasionales, su prioridad fue siempre el arte plástico y un estilo de vida alejado de la exposición mediática. Con los años, esa decisión ha sido vista como un gesto de integridad en un entorno que muchas veces exigía permanencia a cualquier costo.

Novak hoy: memoria y presente
El reconocimiento en Venecia no solo recupera la importancia de Novak como actriz, sino que también la presenta como una figura que supo marcar límites en su carrera. Su legado se lee ahora como un ejemplo de autonomía frente a una industria que pocas veces permitía esa libertad. La ovación en el festival fue también una forma de reivindicar esa elección.
El momento coincide con un renovado interés en su vida, ya que además del documental se prepara una película que abordará su relación con Sammy Davis Jr. Este proyecto, aun en desarrollo, demuestra que la figura de Novak sigue siendo relevante en la conversación cultural y que su historia continúa generando debate.
Una leyenda reconocida en vida
El León de Oro a la Trayectoria entregado a Kim Novak tiene un valor simbólico especial. Reconoce no solo su talento como actriz, sino también su manera de haber enfrentado la fama y de haber elegido un camino propio. Su historia, marcada por la interpretación en una de las películas más influyentes de todos los tiempos, se completa con la decisión de vivir fuera de las cámaras.
En Venecia, esa trayectoria fue celebrada en un escenario que sabe combinar el respeto a los grandes nombres con la capacidad de abrir preguntas sobre el presente. Novak, con su mezcla de magnetismo y distancia, fue homenajeada como una leyenda que vuelve a inspirar y como un ejemplo de que la grandeza también se mide en la libertad de elegir.
