Esta semana un nuevo capítulo se suma al poderoso universo de Susana y Elvira. Una película basada en ambos personajes está a punto de estrenarse en nuestro país, demostrando así el impacto que ha tenido el proyecto desde su publicación inicial, ocurrida en 2008. Lo que inició como un proyecto sin mayores pretensiones terminó convirtiéndose en un fenómeno inherente a la cultura popular nacional. Lo que pocos saben es que Susana y Elvira no son personajes creados desde la ficción, sino que nacieron de las vivencias reales de dos amigas que, a la fecha, siguen sorprendiéndose de lo que han logrado.
En entrevista con Marie Claire Colombia, Marcela Peláez y María Fernanda Moreno hablaron de lo que ha significado para ellas la existencia de Susana y Elvira, y de los retos detrás de la creación del largometraje que está a días de estrenarse. La expectativa es grande, al igual que los nervios que surgen por el lanzamiento del largometraje.
‘Yo estoy nerviosísima. Tengo mucha expectativa de que esto le guste a la gente tanto como nos gusta a las dos’, inició diciendo María Fernanda. ‘Estamos ansiosas y felices de que este nuevo formato esté al aire. Ojalá se note todo el amor que tanta gente le puso’, añadió Marcela respecto a los sentimientos que las invaden a días de la premier.

Susana y Elvira: un proyecto que nació de lo más genuino
La presión de hacer una película sobre un concepto que previamente ha tenido otros productos es inmensa. Y es que Susana y Elvira pasó de ser un blog en el que Mafe y Marcela escribían sus vivencias a ser una serie web que se apoderó del panorama del entretenimiento en Colombia gracias a la actuación de Manuela González y Mabel Moreno. El relato, de la misma manera, se plasmó en libros que, rápidamente, se convirtieron en best sellers.
‘Para mí también ha sido una sorpresa tras otra. Al principio esto era solo un chiste para desahogarnos y hablar bobadas; no teníamos un plan de medios ni estructuras, simplemente salió desde el fondo de nosotras. Es muy lindo ver cómo se convirtió en un fenómeno’, menciona Marcela en su charla con esta revista. ‘Yo no me dejo de sorprender y eso me trae mucha felicidad. Cada paso ha sido especial. Cuando nos propusieron el primer libro, salimos de la editorial y bailamos de la alegría porque crecimos en una generación donde el gran logro era escribir un libro. Estoy absolutamente agradecida con el universo’, destaca, por su lado María Fernanda.
¿Cómo plasmar casi 20 años de historia en una película?
Uno de los retos más grandes de crear la película de Susana y Elvira tuvo que ver con el qué contar. Y es que a casi dos décadas de que conociéramos a ese par de amigas, muchas aristas podrían ser la trama oficial de la cinta. Sin embargo, se llegó a un acuerdo en común: hablar de Susana y Elvira como dos mujeres en sus 40.
‘Desde el comienzo teníamos cosas claras. Primero, que a Susana y Elvira les había pasado el tiempo; ya no están en sus 20, ahora llegaron a los 40 con todas las cuitas de esa edad. Queríamos manejar el concepto del sándwich tibio de los 40 y la sensación de llegar a esa etapa sin haber completado el checklist que la sociedad te impone. Queríamos desafiar lo que uno cree que pasa a esta edad. Esas metas de casa, carro, beca e hijos no son metas finales, son parte de un proceso que sigue. Cada vida es diferente y la de ellas siempre ha sido un poquito distinta a la expectativa’, detalló Marcela.

‘Trabajamos con Ana Parra, quien es nuestra Headwriter. Queríamos que fuera una mujer y que el equipo de escritura estuviera compuesto en su mayoría por mujeres. Hicimos un clic buenísimo. Tuvimos que hacer las paces con el formato que traíamos de la serie web, donde se las veía sentadas en un sofá conversando. Para el cine no podíamos hacer eso; necesitábamos darle un arco suficiente para que tuviera un conflicto, una misión, un principio y un final. Fue un trabajo de acotar’, explicó María Fernanda.
‘Nosotras teníamos muchas ideas, pero también tuvimos que dejar ir. Veníamos de un formato de serie web donde ellas estaban sentadas en el sofá conversando, y eso fue lo que hizo icónico a Susana y Elvira. Pero no podíamos hacer una película así. Teníamos que darle un arco: conflicto, reto, misión, recorrido, principio y final‘, continuó.
La fórmula secreta para crear algo icónico
Susana y Elvira, como veníamos hablando, se trata de un proyecto que nació desde la necesidad de explorar la creatividad en momentos en los que el panorama parece estancado. Desde lo más puro y vulnerable, demuestran Marcela y Mafe, es posible conectar.
‘Creo que hemos caído en los momentos precisos con las reflexiones adecuadas. Esta historia está basada en las experiencias de Mafe y mías; los personajes han crecido con nosotras. Cuando sacamos el blog en 2008, empezamos a hablarle a unas mujeres a las que nadie les estaba hablando. Las revistas te decían que con sueldo de practicante te compraras zapatos de cinco millones de pesos, y nosotras aparecimos a decir que la realidad no era esa. Encontramos una audiencia desatendida‘, explica María Fernanda.
‘Nos permitimos cuestionar. Por muchas razones culturales o de género, la gente a veces cae en el conformismo, pero nosotras nos permitimos decir: esto no tiene por qué ser así. También hay una capacidad de observar al otro y de animarnos a decir lo que muchos vienen pensando. Esa identificación es parte del éxito (…) Y el humor. Tenemos un tono muy característico que se siente cerca, así es como hablamos entre amigas. El humor ha sido clave para decir cosas incómodas. Cuando sacamos los libros, hacíamos análisis de género y estudios serios, pero al ponerlos en tono de humor, el consumo es diferente y llega a la gente de otra forma’, destaca, por su parte, Marcela.
Una dupla creativa perfecta
Marcela y Mafe son muy diferentes. Aunque para muchos eso se trata de una debilidad, para ellas ha sido algo perfecto. Ser opuestas hace que sean el complemento perfecto.
‘Marcela tiene una habilidad loca para crear y contar historias; tiene una creatividad bárbara’, menciona Mafe. ‘Y Mafe es la voz de la razón. Tiene una capacidad de cuestionar y encaminar las cosas muy bien; tiene una cabeza muy estratégica y organizada‘, detalla Marcela.
‘Ambas nos movemos como pez en el agua en el mundo digital, en estrategias de contenidos y comunicación. Mafe entiende perfectamente el 360 de una estrategia de mercadeo‘, agrega Marcela.
¿Habrá pódcast de Susana y Elvira?
En nuestra conversación fue imposible no preguntarles por el futuro de Susana y Elvira. Aunque por ahora se mantienen conectadas tratando de resolver el huracán de emociones que trae consigo un proyecto tan grande como una película, no descartan la posibilidad de seguir expandiendo el universo de ese icónico par de amigas.

‘Ahora estamos concentradas en la película, pero el universo que hemos construido es tan rico que nos permite saltar de formato en formato. Ya comprobamos que la adaptación funciona‘, dijo María Fernanda.
‘Incluso hemos pensado que sería increíble sacar una novela gráfica. Pero lo más importante es que Susana y Elvira, como marca y proyecto, se presta para mucho. Hemos tenido la suerte de rodearnos de gente muy talentosa y generosa que ha tenido el olfato para acompañarnos a traducir estas historias a distintos lenguajes’, señaló Marcela.
Susana y Elvira: Una película sobre la amistad
Más allá de las cifras que pueda traerle la película al ya gigante proyecto de Susana y Elvira, para Mafe y Marcela el objetivo es otro: festejar la amistad. Lo que quieren, tal y como le contaron a Marie Claire Colombia es dejar un mensaje en la mente y corazón de quienes se acerquen a ver el largometraje.
‘Yo quiero que salgan con el corazón llenito. Estamos en un momento de mucha ansiedad a nivel global y queríamos que la gente tuviera un momento rico. Hicimos una película sobre la amistad. El poder está en la comunidad, en el otro, en lo que logramos hacer juntos. Ojalá salgan con ganas de llamar a alguien y decirle que lo quieren’, concluye Mafe.
‘Mi sueño es que vayan con su combo de amigos, que salgan y se digan: gracias por existir. Incluso, que esta película una a amigos que se distanciaron por alguna razón. Ya estamos viendo en redes sociales que las amigas se etiquetan para ir juntas porque vieron la serie hace años; queremos que este 28 de mayo sea una celebración a la amistad en medio del caos‘, terminó Marcela.
