Daniela Álvarez regresó a París. En entrevista con Marie Claire Colombia, nos habló del significado que tiene para ella hacer parte de Le Défilé de L’Oreal Paris.
En 2024, Daniela Álvarez convirtió otro de sus sueños en una realidad. Ese año, se convirtió en la primera colombiana en hacer parte del prestigioso desfile de L’Oreal Paris, aquel del que participan decenas de celebridades y figuras de masiva relevancia del mundo entero.
Para ella, entrar al exclusivo listado de personalidades que caminarían sobre aquella tarima se convirtió en un orgullo inmenso, en especial, porque se trataba de algo que, no solo la llevaba a otro nivel profesional, sino que también iba acorde con el mensaje que ha querido llevarle al mundo desde hace algunos años: nada es imposible si de verdad lo quieres.
Este año, la alegría se multiplicó por dos cuando se enteró de que en 2025, nuevamente, estaría en Le Défilé de L’Oreal Paris. Fue en la noche del 29 de septiembre que Dani desfiló por aquella aclamada pasarela, luciendo un vestido negro que la hacía brillar con todavía más fuerza.

‘Cuando una mujer latina, y más cuando es colombiana, se enfoca, sabe lo que quiere, trabaja por ello y no se rinde, puede llegar donde jamás ha imaginado. Un día me levanté sin una parte de mí y hoy estoy con las mujeres más grandes del mundo‘, escribió en su cuenta de Instagram, al lado de una galería de fotografías y videos del especial momento.
Del sueño individual a la inspiración colectiva
Días antes de la presencia de Daniela en París, Marie Claire Colombia tuvo una conversación con ella para descubrir todo aquello que pasaba por su cabeza a tan poco tiempo de embarcarse en su vuelo a Francia. En su charla con este medio, recordó que lo más grande que le dejó la primera vez fue el reafirmar que, ‘a pesar de las limitaciones, todos los sueños se pueden cumplir’.
‘Incluso aquellos que ni siquiera te logras imaginar, o esos que te hacían pensar que tal vez nunca llegarías, o esos que veías muy lejos de alcanzar. Le doy gracias a Dios, y por supuesto a L’Oreal París, por esto. Es un orgullo para mí que una marca tan icónica me tuviera en cuenta para esto y viera en mí una mujer valiente, una mujer resiliente, que podía representarlos en un escenario tan importante’, mencionó.
De las cosas que más quedaron marcadas en su memoria, tras su primera participación, fue aquel grito de victoria que emitió mientras caminaba por la pasarela. Aquel grito fue consecuencia de la inmensa cantidad de fe que en ese momento llenaba su corazón. Pensó en ella misma, en cómo se estaba encargando de cumplir sus sueños, y en cómo estaba inspirando a mujeres que, al igual que ella, tenían metas por cumplir.
‘Pensaba en cómo lo que yo estaba haciendo podía motivar a niñas, a adolescentes y a mujeres que tal vez a veces no han creído en sí mismas, y que les ha faltado llenarse de amor propio para creer que todo lo pueden hacer’, destacó.
Los resultados del trabajo duro
Daniela sabe que ha trabajado durante años para construir el nombre que hoy tiene al interior de la industria nacional e internacional. Sin parar, ha demostrado que nació para brillar. Lo cierto es que, aunque está en la cima de su éxito profesional, se sigue sorprendiendo ante la llegada de proyectos. Recibir la invitación para estar en Le Défilé de L’Oreal Paris, precisamente, se convirtió en una de esas cosas que la hizo reflexionar acerca de cómo su carrera puede seguir creciendo y expandiéndose a territorios tan desconocidos como fascinantes.
‘Haber desfilado la primera vez fue una sorpresa porque, normalmente, esta es una marca que necesita que tú estés trabajando con ella desde dos o tres años antes para poder llegar a la pasarela. En mi caso, el mismo año que empecé a trabajar con ellos fue en el que ocurrió lo de mi primer desfile. Es también una sorpresa que este año, otra vez, tengamos esa oportunidad de estar, no solo para mí, sino para el equipo de L’Oreal Paris con el que trabajo en Colombia. He aprendido que uno no puede dar nada por hecho. No sé cuánto más pueda volver a pasarme esto, así que yo vivo cada instante como si fuera el último’, sentenció.

La bandera de Daniela Álvarez
Para Daniela, como se mencionó antes, su participación en el desfile no es solo un paso más en su carrera profesional, es una oportunidad inmensa que aprovecha para seguir llevando un mensaje que inspire a otros. Desde hace cinco años, la modelo colombiana se ha encargado de entregarle al mundo un mensaje lleno de esperanza. Fue en mayo del 2020 que vivió uno de los retos más grandes de su vida, al ser intervenida quirúrgicamente para la amputación de una de sus piernas, a causa de complejos quebrantos de salud.
Desde entonces, y aunque no ha sido fácil, Daniela decidió sonreírle a la vida, y contagiarle su energía a quienes, de alguna u otra manera, ven el panorama oscuro y difuso. Daniela, según contó en Marie Claire Colombia, quería llevar al desfile una bandera en la que hablara, no solo de ella, sino de quiénes la rodean.
‘Mi bandera es mi amor propio, es mi fuerza espiritual, es mi autoestima, es mi fuerza, es mi valentía, es mi resiliencia. Llevo en mi bandera la belleza de la mujer colombiana y a la alegría de la mujer colombiana. Llevo en mi bandera una marca icónica que también me está dando una gran oportunidad para crecer como persona y como profesional. Llevo también, sobre todas las cosas, una bandera de fe y amor’, concluyó.
