En un diciembre marcado por la energía de las Fiestas de Cali, cuando la ciudad celebra su identidad, su baile y su herencia cultural, una nueva generación de modelos afrocolombianas toma fuerza en la moda nacional e internacional. Desde esta capital del ritmo, sus voces inspiran, desafían estereotipos y reivindican una belleza que hoy cobra un lugar central en las pasarelas.
El despertar de una nueva generación
Cuando se habla de Cali, las voces coinciden en representarla con palabras como energía, música, diversidad y una cultura que lo impregna todo. Para estas modelos afrocolombianas, ese espíritu es más que una descripción: es el punto de partida de una identidad que hoy se manifiesta con más fuerza.
Para ellas, Cali es calor humano y una mezcla vibrante que se siente en cada esquina. «Es una ciudad llena de música», dicen ellas. «Una ciudad de salsa, ritmo y gente que vibra». Esa conexión con su territorio marca la forma en la que se relacionan con la moda y con lo que representan dentro de ella.
Por eso, cuando Marie Claire Colombia eligió Cali como escenario para esta nueva portada, el gesto tuvo un significado especial: «Es importante porque hace que el mundo conozca la ciudad, sus lugares emblemáticos y lo que somos». Ser parte de esta edición no solo representa un reconocimiento individual, sino que también supone una oportunidad para ampliar la visibilidad de un territorio históricamente lleno de talento.

Cali y la moda: una relación que apenas empieza a contarse
Aunque no todas nacieron en Cali, existe una conexión profunda con su estética, su ritmo y la forma en la que la ciudad entiende la belleza. Valery lo resume así: «Yo no soy de Cali, vivo cerca; pero la revista reconoce muy bien la esencia de la ciudad. Es bonito que se cuente su historia desde aquí».
Esa esencia ha impulsado a muchas modelos de la región a conquistar escenarios internacionales. Para Sara, esa fuerza se basa en cualidades humanas que no pasan desapercibidas: «La modelo caleña tiene amabilidad, compañerismo y humildad. No somos solo baile o salsa; hay disciplina y profesionalismo». Esa autenticidad es parte del atractivo que hoy llama la atención fuera del país.
Nicole, por su parte, destaca un cambio fundamental: que las características antes subestimadas —como el cabello afro, la piel oscura o los rasgos prominentes— hoy son motivo de orgullo. «Antes nos escondíamos. Ahora estas mismas características nos hacen fuertes. Nos sentimos más poderosas, más libres», expresa.
Angeli añade un punto clave: «Estamos rompiendo estereotipos y mostrando la diversidad de razas y culturas que tiene Cali. Para nosotras es una oportunidad que representa no solo a las modelos afrocolombianas, sino también a todas las mujeres de aquí».
Romper estereotipos: la belleza real como declaración
Dentro de la industria aún existen imaginarios que persisten: estándares rígidos de belleza, la idea de que solo ciertos cuerpos pueden ser protagónicos. Ellas lo saben y lo enfrentan a diario. Una de ellas lo explica con claridad: «En la moda siempre eligen primero a la mona, a la blanca, a la alta. Pero cada vez vemos más mujeres afrocolombianas ocupando espacios. Lo que antes era limitación ahora se convierte en potencial».

Esa nueva percepción transforma la manera en que las jóvenes afrocolombianas se acercan al modelaje. Muchas dudan debido a su cabello, su color de piel o su altura. Valery les habla directamente: «Hoy nuestras características son las más solicitadas. Lo que antes generaba burlas hoy es lo que las agencias y marcas más buscan. Hay espacio para todas». La moda, que durante años mantuvo un molde rígido, está ampliando sus fronteras, y ellas son parte esencial de ese cambio.
El momento en que Cali obtuvo su lugar en la moda
Para muchas, la certeza llegó durante Cali Distrito Moda, un evento que consolidó el potencial de la ciudad. Una de ellas lo expresa de esta manera: «Cuando participé en un desfile en una estación del transporte público, con el bus del MÍO al lado, sentí que estábamos mostrando nuestra esencia real. Nuestra cotidianidad convertida en moda. Ahí supe que teníamos una voz». Ese tipo de escenarios con identidad local y propuestas arriesgadas confirmó que Cali no solo es cuna de talento, sino un espacio que inspira nuevas narrativas dentro de la moda.
Hoy hablan con orgullo del ascenso de modelos como Valentina, quien ya desfila internacionalmente: «Es un orgullo inmenso. Mujeres negras colombianas no se ven con tanta frecuencia en el exterior. Ojalá nosotras, las que venimos detrás, nunca olvidemos nuestra identidad ni el amor por nuestra ciudad».

Construir referentes para las que vienen
La representación es solo el primer paso; construir referentes sólidos para las nuevas generaciones es lo que sigue. Cuando les preguntan qué mensaje quieren dejar a las niñas y jóvenes afrocolombianas que sueñan con modelar, coinciden en algo: que ninguna característica física sea vivida como una barrera. Quieren que otras mujeres vean en ellas un espejo posible. Que entiendan que la belleza afro tiene fuerza propia, historia propia y un lugar legítimo dentro de la industria. Que ‘lo afro’ ya no es un papel secundario ni un encasillamiento, sino una identidad que aporta narrativa, estética y diversidad.
Gratitud y propósito
Al final de la conversación, surge un sentimiento compartido: orgullo. «Gracias a Marie Claire, se empiezan a visibilizar a más familias afrocolombianas. Esto es un paso significativo porque estamos representando a la comunidad negra. Ojalá esta portada inspire a todo el país».
La moda caleña vive un momento único, y ellas son parte esencial de ese movimiento: modelos afrocolombianas que avanzan, transforman y abren camino para que las siguientes generaciones encuentren un espacio más justo, más diverso y más auténtico.
‘Cali, donde debes estar’.
Créditos:
- Nota: Ramé Cabrera
- Fotografía: Frances Rou
- Realización: Gerard Angulo
- Maquillaje: Magalo
- Hair: Nathalia Orozco
- Asistente de moda: Lucía Zea
- Locaciones: La Matraca, La Topa Tolondra, Calle del Sabor, El Baulito
- Bailarines: Tropical Swing – Juliana Valencia, Alejandra Galeano, Jean Franco Guzmán, Christian Delgado
