Feid ya no es solo un nombre dentro del reggaetón global: es un universo en expansión. Con Feid vs Ferxxo, el artista colombiano abre una grieta creativa entre su pasado y su presente para construir algo más complejo que un EP: una declaración de identidad.
Siete canciones, dos alter egos y una misma narrativa. El resultado no es una batalla, sino un espejo.
¿Qué es realmente Feid vs Ferxxo?
Es un EP de siete temas donde Feid juega a fragmentarse en dos versiones de sí mismo: el Ferxxo de origen callejero y emocional, y el Feid actual, más global, pulido y expansivo.
Más que un lanzamiento, funciona como un concepto: una conversación interna convertida en música. Un “qué fui” versus “qué me estoy convirtiendo”.

¿Cómo suena esta dualidad en el EP Feid vs Ferxxo?
Feid vs Ferxxo se mueve entre atmósferas distintas, como si cada canción abriera una puerta diferente del mismo personaje. Hay sonidos playeros, matices de reggae, baladas íntimas y reggaetón emocional con estructura más libre. También aparecen colaboraciones internacionales que amplían el mapa del proyecto sin romper su esencia.
¿Qué canciones componen Feid vs Ferxxo?
El EP está formado por siete tracks que funcionan como escenas de una misma historia:
- Que Vuelta Vox
- El Hexxo
- La Mejor Música
- Medellín Takai
- Trankaito (focus track)
- Boleritoxx
- Se Lo Juro Mor
Cada tema revela una textura distinta: desde la nostalgia más suave hasta la energía más directa del universo Ferxxo.
¿Qué es El Green Print dentro de este universo?
“El Green Print” funciona como una estrategia creativa y de conexión con los fans. Más que una campaña, es un código de acceso. A través de esta dinámica, los seguidores pudieron entrar antes al universo del artista, generando una experiencia de exclusividad que reforzó la comunidad alrededor del lanzamiento.
El resultado fue inmediato: entradas agotadas en minutos y una narrativa que trasciende la música.
En Feid vs Ferxxo, la dualidad deja de ser conflicto para convertirse en lenguaje. Entre el pulso callejero del Ferxxo y la evolución global de Feid, el artista no elige un lado: los hace convivir. El resultado no es una respuesta, sino un sistema en movimiento, una identidad que se fragmenta, se expande y vuelve a sí misma convertida en sonido.
