Leyendo ahora
¿Se puede definir la moda en un solo párrafo?

¿Se puede definir la moda en un solo párrafo?

Hay algo muy curioso en la moda: todos creen saber qué es, pero cuando intentas definirla realmente, las palabras nunca alcanzan. Algunos la reducen a ropa, tendencias o superficialidad; otros la ven como lujo, estética o consumo. Pero para quienes realmente la sentimos, la moda se convierte en algo mucho más profundo: una extensión de quiénes somos. Siempre he pensado que la moda revela la personalidad.

Cada prenda comunica algo incluso antes de que pronunciemos una sola palabra. Habla de cómo te quieres mostrar al mundo, de lo que te inspira, de lo que sueñas y hasta del momento de vida en el que estás. Por eso, cada vez que empieza un evento como Bogotá Fashion Week (BFW), de inmediato me pregunto: «Este año, ¿cómo quiero expresarme?, ¿qué quiero transmitir?, ¿qué versión de mí quiero mostrar?»

Y aunque pueda sonar exagerado para algunos, hay algo muy específico que siento cada vez que entro a un desfile. Una emoción difícil de explicar, pero completamente real. La comparo con lo que siente mi novio cuando ve fútbol: esa pasión genuina que no requiere explicación.

Ahí entendí algo importante: la moda, para mí, nunca ha sido solo ropa; es emoción. Porque cuando empiezas a conocer lo que existe detrás de una colección, entiendes que una pasarela no se trata únicamente de modelos caminando. Cada diseñador está plasmando algo propio: ideas, sueños, referencias, frustraciones, emociones y hasta historias personales. Cada tela, cada silueta y cada detalle tienen intención.

Quizá por eso —aunque detrás de todo existan prisas, estrés, ansiedad y caos—, cuando estoy sentada viendo un desfile, siento tranquilidad. Me gusta observar cómo una idea sale de la mente de su creador para convertirse en algo real.

¿Se puede definir la moda en un solo párrafo? Foto de Pexels.

Y es que la moda nunca ha existido de manera aislada; se expresa, además, en la música, en el cine, en la cultura y en las personas que marcaron generaciones completas sin siquiera proponérselo. Elvis Presley, por ejemplo, no solo hizo música; también construyó una estética, una actitud y una manera de vestir que marcó generaciones enteras.

Ahí entendí que la moda no empieza en una pasarela, sino con las referencias culturales, con el arte y con la forma en que las personas deciden habitar el mundo. Por eso también me parece tan interesante ver cómo la gente vive eventos como la Bogotá Fashion Week desde lugares completamente distintos.

Algunos asisten para mostrar su mejor look, otros para conectar con la industria y otros simplemente porque valoran el talento y el proceso creativo detrás de cada colección. Y todos esos enfoques son válidos. Porque la moda también es así: cada quien la vive desde su propia perspectiva.

Te puede interesar
TemáticaMetGala2026

Sin embargo, algo cambió para mí este año. Cuando empecé a ir a la BFW —lo confieso—, mi atención estaba enfocada únicamente en cómo me veía yo, en el outfit, las fotos y el momento. Pero esta edición fue diferente: por primera vez sentí que estaba observando todo con otros ojos.

Empecé a fijarme más en el trabajo entre bastidores, en el esfuerzo, en las ideas materializadas y en todo lo que supone lograr que unos minutos de pasarela tengan lugar. Y creo que el cierre de Marie Claire junto a Francesca Miranda vino a confirmarme exactamente eso: más allá de lo visualmente hermoso que fue, se sentía la dedicación detrás de cada detalle.

Fue una noche que me recordó que la moda no es frívola cuando existe propósito, sensibilidad y arte detrás de ella.


Por: Juanita Villamil Lee.


FASHION GROUP DISEÑO Y PUBLICIDAD, S.A. de C.V.

Calle Bradley 21. Colonia Anzures, 11590 Ciudad de México (México)

 

Volver arriba