Jacquemus firma con ‘Le Bonheur’ una de sus colecciones más sensoriales hasta la fecha, donde el verano deja de ser una estación para convertirse en una forma de mirar el mundo. Presentado en la costa de Córcega, el desfile se integra con el paisaje mediterráneo como si ropa y entorno compartieran el mismo lenguaje: luz, viento y silencio.
En esta propuesta, Jacquemus explora una estética de la ligereza absoluta a través de siluetas fluidas, detalles playeros reinterpretados y una paleta cromática que oscila entre tonos pastel y acentos vibrantes.
¿Cuál es la inspiración detrás de ‘Le Bonheur’ de Jacquemus?
La inspiración nace de una idea tan simple como ambiciosa, el verano entendido como sinónimo de felicidad. El director creativo Simon Porte Jacquemus construye esta colección como un recuerdo sensorial, casi íntimo, con una textura emocional más que en un concepto estético.
¿Qué tendencias definieron la colección de Jacquemus?
La propuesta reinterpreta códigos deportivos, minimalistas y mediterráneos con una precisión casi artesanal. Entre las tendencias clave destacan las prendas playeras elevadas, como camisetas sin mangas, siluetas relajadas, las transparencias sutiles y superposiciones ligeras y los accesorios protagonistas, desde sombreros de paja hasta bolsos escultóricos y proporciones que dialogan directamente con el paisaje.


¿Qué colores dominaron el desfile de Jacquemus?
La paleta de ‘Le Bonheur’ se construye a partir de una lectura clara del entorno mediterráneo. Predominan el amarillo limón, el azul en distintas intensidades, el verde vibrante, los naranjas de acento, junto a una base de neutros cálidos como blanco roto y crema. El conjunto se completa con toques de rojo intenso que introducen contraste y ritmo dentro de la colección.
¿Dónde se presentó ‘Le Bonheur’?
El escenario no es casualidad, es narrativa pura. El desfile tuvo lugar en el Faro de la Pietra, en la costa de Córcega, cerca de Île-Rousse, un enclave donde el viento es constante y la luz parece filtrarse sin esfuerzo
En Córcega, entre luz natural y referencias mediterráneas, la colección SS26 consolida una visión donde lo funcional y lo sensorial conviven sin fricción. El resultado es un relato visual consistente que refuerza la identidad de la marca y su capacidad para transformar lo cotidiano en un código estético propio.
