Por estos días, Halloween comienza a sentirse en diferentes espacios y la cocina no es la excepción. Además de los disfraces, las decoraciones y las reuniones que suelen acompañar esta fecha, también aparecen recetas que aprovechan algunos de los ingredientes más relacionados con la celebración. Entre ellos está la calabaza, que puede pasar de ser parte de la decoración a convertirse en la base de diferentes preparaciones.
Aunque en algunas recetas es posible encontrar puré de calabaza enlatado, prepararlo en casa es una alternativa sencilla para quienes quieren utilizar este ingrediente en sus preparaciones de Halloween. El proceso no requiere demasiados elementos y, una vez listo, el puré puede utilizarse para hacer desde postres hasta sopas y otras recetas.

¿Cómo preparar puré de calabaza casero?
Para preparar puré de calabaza en casa solo necesitas una calabaza y un horno o una olla para cocinarla. El primer paso es lavarla bien y cortarla por la mitad. Con una cuchara se retiran las semillas y las fibras que se encuentran en el interior, dejando únicamente la pulpa. Una de las formas más sencillas de cocinarla es llevarla al horno. Las mitades se colocan en una bandeja con la pulpa hacia abajo y se hornean hasta que estén blandas. Para comprobar que están listas, basta con introducir un tenedor en la pulpa: debe entrar fácilmente y sin encontrar resistencia.
Cuando la calabaza esté cocida, se deja enfriar durante unos minutos y se retira la piel. La pulpa se lleva a una licuadora o procesador de alimentos y se tritura hasta conseguir una mezcla uniforme. Si el puré queda demasiado líquido, puede dejarse unos minutos a fuego bajo para eliminar parte del agua y conseguir una textura más espesa. También es posible cocinar la calabaza en agua o al vapor, aunque en estos casos puede absorber más líquido. Por eso, si el puré se va a utilizar en preparaciones como tortas, panes o galletas, conviene controlar bien la cantidad de humedad.
¿Qué tipo de calabaza se puede utilizar para hacer puré?
No todas las calabazas tienen exactamente el mismo sabor y textura, por lo que la elección puede influir en el resultado de la preparación. Para hacer puré pueden utilizarse variedades de calabaza de pulpa firme y sabor ligeramente dulce.
Las calabazas pequeñas también son una alternativa, especialmente cuando se quiere preparar una cantidad reducida. En cualquier caso, lo importante es que la pulpa esté en buen estado y que, después de la cocción, tenga una textura suficientemente suave para poder triturarla. Las semillas que se retiran antes de cocinar la calabaza tampoco tienen que desecharse. Pueden limpiarse, sazonarse y llevarse al horno para preparar un snack crujiente, aunque este paso es independiente de la elaboración del puré.

¿Para qué recetas de Halloween sirve el puré de calabaza?
El puré de calabaza puede utilizarse como ingrediente en diferentes recetas de Halloween. Una de las preparaciones más conocidas es el pie de calabaza, pero también puede incorporarse en tortas, muffins, panes y galletas. En las recetas dulces suele combinarse con especias como canela, jengibre o nuez moscada, ingredientes que acompañan bien el sabor de la calabaza. También puede utilizarse para preparar cremas y sopas, especialmente cuando se busca una preparación más reconfortante para esta época del año.
Otra posibilidad está en las bebidas. El puré puede incorporarse a preparaciones calientes o frías y mezclarse con otros ingredientes para conseguir bebidas con sabor a calabaza, una alternativa que también puede funcionar para una reunión de Halloween.
¿Cómo conservarlo?
Una vez preparado, el puré de calabaza debe guardarse en un recipiente hermético y conservarse en el refrigerador si no se va a utilizar de inmediato. También puede congelarse en porciones para utilizarlo posteriormente en diferentes recetas. Dividirlo antes de congelarlo permite descongelar únicamente la cantidad necesaria para cada preparación. De esta forma, es posible tener puré de calabaza casero disponible para preparar una receta de Halloween sin tener que cocinar una calabaza completa cada vez.
